viernes, 9 de mayo de 2014

Facebook y su nuevo verbo: Stalkear

Pensamos que en internet está toda la información y sólo es cuestión de saber buscar. En facebook sucede eso, pero a escala subjetiva. La vida de una persona está ahí. Al menos una gran parte. Si no hay nada, sospechamos.

Hay gente que deja todo al aire en sus perfiles, desconocen lo que es la privacidad. Salen a cenar: fotos del plato de comida que el mozo acaba de apoyar en la mesa. Se van de vacaciones: hacen la cuenta regresiva en sus muros, al mejor estilo crónica: "Solo faltan 52 días y 2 horas para Brasil!" Sienten que tienen mucho para compartir. No filtran, y te hacen pensar: "¿Era necesario publicar eso?".

En el otro extremo se ubican quienes, de tan reservados, nos hacen dudar que sean cuentas verdaderas. Dos fotos de perfil a la vista. Y listo. No pidamos fecha de nacimiento, ni ver cuántos amigos tiene. Vamos a clickear la opción de responder solicitud mas tarde, hasta que resolvamos el misterio.

Estos son los opuestos, siempre hay equilibrio entre el uso y el abuso. Lo que ya no se admite es no tener cuenta. Podes decir: "Tengo twitter, pero no lo uso mucho" y que no sea (aun) grave. Facebook tiene más de 1.110 millones de usuarios. Llegas a decir "Te paso mi número porque no estoy en facebook" y game over. Está checkeado, te abduce un marciano y te deposita en 1998 para que vuelvas a ICQ.

Después de "googlear", y gracias a facebook, el verbo "stalkear" es el más usado. Es la adaptación del inglés "to stalk". Una persona stalker según la traducción sería alguien que espía, persigue o acosa. Dicho así suena grave, pero en las redes sociales, se flexibiliza el término. Antes decíamos: "¿Quién hace algo así?". Ahora, simplemente nos dividimos según que tan stalkers somos. Lo digamos o no, el hecho de inspeccionar la vida de otro es inevitable.

Se puede hablar de niveles de stalkers. En el nivel 1, se encuentra el stalkers por casualidad: "Me apareció una foto en el inicio y quise ver un poco más de sus vacaciones". Nivel 2, el stalker por contagio: "!Hey! No sabía que podía ver la amistad entre mis contactos". Luego pasamos al nivel 80 (porque 3 le queda chico), encontramos el stalker TOC: claramente tiene un trastorno obsesivo compulsivo por la vida ajena. Los podemos detectar al vuelo, con frases del estilo: "Me gustó su look, pasa que en el 2007 se cortó el pelo, se casó la hermana y viajó al sur, ...bueno, a lo que iba es: ese corte de pelo le quedaba genial".

Todos, en mayor o menor medida lo hacemos. Lo importante es que no le pongan la cola al chancho. El horizonte es no ganar la etiqueta de stalker entre nuestros amigos de facebook. Y es fácil de evitar. Sólo se necesita no comentar todos los post de una persona y no dar like a cinco fotos del año 2009 en menos de un minuto. Para esto nos enseñaban matemáticas en el colegio. Si alguna vez te dijeron: "Aprendé las tablas, te van a servir en el futuro", acá está la respuesta. En un mundo de relaciones mediadas, nos tenemos que encargar que las sumas no nos den 10 puntos.

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